Rectificaciones Informativas

Esta entrada está destinada a aquellas personas que pudieran estar interesadas en informarse más verás y objetivamente de los hechos vinculados a este proceso. Dado el ejercicio irresponsable de la profesión que han mostrado varios periodistas en complicidad con sus respectivos medios de comunicación, es comprensible que muchas de ellas estén confundidas o hayan internalizado prejuicios respecto a un trabajo terapéutico que tiene tradición milenaria y es considerado sagrado para quienes lo practicamos.

1. Desde el año 90 y paralelamente a mi oficio de Ingeniero, realizo actividades vinculadas a la psicoterapia y el desarrollo personal. Un mayor detalle de mi formación y experiencia se encuentra en este mismo sitio.

2. Dentro de mi trayectoria formativa, en el Perú tuve la oportunidad de experimentar personalmente y adquirir conocimientos sobre técnicas de sanación realizadas con el apoyo de la ingesta de cocciones de especies vegetales, que tanto en Perú, Brasil y Ecuador son de uso frecuente. Entre ellas, las que utilizan un cactus conocido con el nombre de San Pedro (que no es lo mismo que la especie conocida con el nombre de Peyote) y que contiene un principio sicoactivo llamado mescalina.

3. El cactus San Pedro se desarrolla en forma natural y abundante desde Centro América hasta la zona norte y central de nuestro país; tanto es así, que resulta posible encontrarlo en espacios públicos (plazas), jardines de casas particulares y a disposición para la venta en jardines y centros comerciales (Easy, Jumbo, Homecenter, etc.).

4. La preparación de la pócima terapéutica no involucra la extracción del principio psicoactivo (mescalina), sino solo una cocción en agua de algunas partes del cactus. Así como tomarse un té no es lo mismo que ingerir el estimulante llamado teína, y beber una infusión de hojas de coca no es lo mismo que consumir cocaína; la ingesta de la pócima obtenida por cocción de San Pedro no es lo mismo que ingerir una droga llamada mescalina.

5. Las investigaciones realizadas en poblaciones indígenas que consumen con alta frecuencia estas pócimas, indican que ellas no generan adicción ni daño cerebral alguno. Existen variadas experiencias y estudios de la aplicación de estas técnicas de sanación para rehabilitación de drogadictos y alcoholicos.

6. Las conclusiones que pude obtener de mi experiencia directa con este tipo de técnicas de sanación vinieron a confirmar los resultados de una gran cantidad de investigaciones científicas que se han realizado sobre esta materia, como por ejemplo las desarrolladas por el connotado psiquiatra chileno Dr. Claudio Naranjo, que entre muchas otras actividades a sido consejero asesor del Ministerio de Educación. En síntesis, los resultados indican que el trabajo psicoterapéutico se potencia enormemente, en profundidad y eficacia, cuando se apoya con la ingesta de estos vegetales, suministrados en dosis adecuadas y con el debido acompañamiento terapéutico.

7. En el año 2006 tuve la oportunidad de colaborar con un reportaje denominado “La Ruta del Ayahuasca” y que fue publicado en una revista nacional de circulación pública (Revista Paula Nro. 954). Si bien el principio psicoactivo del ayahuasca es distinto al de la mescalina, su uso con fines terapéuticos y tipificación en la legislación chilena es de carácter similar. En dicho reportaje se publican declaraciones de funcionarios públicos vinculados al control de estas sustancias en nuestro país. Así, el siquiatra Mariano Montenegro, del área de rehabilitación del Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (CONACE) afirma lo siguiente: “Como lo que se toma es una combinación de plantas, lo que está proscrito no es el ayahuasca sino el DMT [alcaloide]… no tenemos evidencia de consumo problemático ni ningún paciente en rehabilitación por consumo de ayahuasca”; y el subcomisario Eduardo Labarca, de la brigada antinarcóticos de la Policía de Investigaciones dice: “… entendemos que es una droga que se usa en rituales de sanación. Su consumo en Chile es menor y está focalizado… Nadie la usa para divertirse, sino para curarse”.

En definitiva, las declaraciones de estos funcionarios dan a entender, clara y explícitamente, que las restricciones legales no están referidas a las cocciones vegetales y eventualmente podrían regir solo ante un uso indebido o abusivo de las mismas.

8. Todo lo anterior me motivó a que hacia fines del año 2006 incorporara dentro de mi oferta de servicios terapéuticos los Rituales de sanación, que incluían la ingesta de pócimas del cactus San Pedro y con la colaboración de mi pareja Loreto, de profesión Ingeniero Agrónomo y también de amplia trayectoria y formación en el ámbito de la terapia. Toda mi oferta de servicios terapéuticos, incluidos los Rituales los promocioné en forma abierta y pública a través de mi sitio Web (www.ricardojimenezo.cl) y avisos publicados en la revista Uno Mismo, de circulación nacional y pública. En el año siguiente nuestros trabajos terapéuticos en los Rituales fueron difundidos a través de un amplio y detallado reportaje que se publicó también en la revista Uno Mismo (Nro. 211-Julio 2007), cuyo texto incorporé a mi sitio Web, a fin hacer una divulgación más completa y transparente de nuestro trabajo.

9. Jamás a estado en nuestras intenciones mantener en secreto o clandestinidad nuestro quehacer profesional en el ámbito de la psicoterapia. Toda labor realizada por la policía de investigaciones – que a incluido intervención de mi teléfono celular y correo electrónico, seguimiento secreto de las actividades realizadas en nuestro rituales, allanamiento de mi hogar y la detención – solo han podido recopilar la evidencia que demuestra lo mismo que he informado y asumido en forma abierta y pública, desde el inicio de mis actividades. En este contexto podemos comprender que los criterios de control del uso de pócimas vegetales hayan cambiado en estos últimos meses, pero nos resulta incomprensible el tremendo operativo – policial, periodístico y judicial- que se ha desplegado en este caso, primero en la historia de nuestro país.

10. Como se podrá verificar en toda la información que proporcionamos para dar a conocer nuestras actividades, nuestro trabajo está rigurosamente exento de connotaciones sectarias y de asociaciones a determinadas creencias religiosas, pues nuestra posición al respecto es que cada persona se encuentre con la verdad psicológica y espiritual que emana en forma libre y conciente de su propia interioridad, que por cierto es muy diversa y siempre respetable.

11. Jamás hemos incurrido en la extracción y/o distribución y/o comercialización de la mescalina y el cobro que hacemos por la participación en estos Rituales son para cubrir el tiempo profesional invertido, además de los gastos operativos asociados al mismo.

12. Efectivamente estaba en posesión de un revolver no inscrito, que voluntariamente informé a la policía cuando fui consultado por ello. El arma y 50 municiones me fueron obsequiados por un mendocino en 1988 y, según me enteré el día del allanamiento, no se ingresó legalmente al país. En el transcurso de 20 años he disparado 5 veces el arma, con el fin de emitir ruido que ahuyente posibles delincuentes. Asumo mi negligencia e imprudencia de no respetar la ley de control de armas.

13. Durante todo el operativo policial mantuvimos una actitud de colaboración con la policía de investigaciones, lo cual fue correspondido por la mayoría de sus funcionarios que tuvieron la sensibilidad e inteligencia para comprender que no estaban enfrentando ninguna situación delictual, lo cual se manifestó con un trato respetuoso y digno hacia nosotros.

 

Entendemos que este hecho puntual abre un debate sobre asuntos mucho más profundos que las circunstancias personales de los involucrados. Hacemos un llamado a la conciencia de los profesionales que trabajan en los medios de comunicación para que, en lealtad con su misión de transmitir a la sociedad información responsable, aporten con una difusión seria y fundamentada a esta discusión; y que finalmente este debate pueda conducirnos hacia el enriquecimiento de nuestra cultura.

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